La casa no era mi casa de cuando era yo chica. La recámara de mi mamá no estaba pintada y era mucho más angosta. Las paredes eran de cemento.
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
La casa no era mi casa de cuando era yo chica. La recámara de mi mamá no estaba pintada y era mucho más angosta. Las paredes eran de cemento.
Una vez listos, estos especímenes salían esplendorosos de sus crisálidas, directo a los reflectores donde asombraban a toda la audiencia con el último número de la noche, titulado “Los Seres Fantásticos”.