Ahí estaba Ella otra vez. Después de tanto tiempo se volvía a sentar en aquel sillón verde olivo que detestaba desde siempre. Sentarse en él
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
Ahí estaba Ella otra vez. Después de tanto tiempo se volvía a sentar en aquel sillón verde olivo que detestaba desde siempre. Sentarse en él
Aunque nadie tenga porqué preocuparse, al menos no por el momento, me inquieto al advertir que de manera gradual la marea no deja de subir.