Para llegara la clínica había que navegar en unas lanchas sobre un enorme lago, de cuyas aguas sobresalían unas zarzas en llamas.
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
Para llegara la clínica había que navegar en unas lanchas sobre un enorme lago, de cuyas aguas sobresalían unas zarzas en llamas.
De súbito, un fuerte viento golpeó mis “alas” y, ¡oh, sorpresa! quedé suspendida en el aire.
Nos consolamos: ni el tiempo es infinito ni mi cabeza y cuerpo podrían cumplir con todas las expectativas.