Desde que empecé a pasar las noches en casa de Agustina esa foto se había apoderado de mí.
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
Desde que empecé a pasar las noches en casa de Agustina esa foto se había apoderado de mí.
Nuestra tarea no es menos frustrante y absurda que la de Sísifo,
Pues cuanto más avanzamos en la construcción de nuestra fortaleza,
Más próximo está el irremediable retorno de su tirano derrumbe.
Irónicamente, cuando nos invitan a una fiesta de disfraces pretendemos romper esquemas, cambiar y engañar a los demás, pero la burla es para nosotros mismos cuando a través del embozo terminamos descubriendo nuestros más íntimos deseos.
Necesitaba una nueva manera de describir aquel espectro a quienes no habían visto lo que yo.
«De pronto, noto que un gusanito, como medidor pero rojo, con las puntas blancas, le camina a mi interlocutora cerca del labio inferior»
Yo era una especie de guía local que tenía a mi cuidado a un grupo de viejitos gringos —luego se sumaban también unos españoles— que