Fue más agradable de lo que tenía contemplado, era como cortarse las uñas o lavarse los dientes: eventualmente, incluso el dolor era agradable.
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
Fue más agradable de lo que tenía contemplado, era como cortarse las uñas o lavarse los dientes: eventualmente, incluso el dolor era agradable.
Era como esta energía que se mueve en la tierra y que genera que uno piense que está solo, que uno sienta dolor en su corazón, que uno sienta que te aprietan por dentro, como un desprecio, tal vez ¿no?
Veía que la casa tenía un letrero que decía «SOLD». Me comentaba que por fin habían vendido la casa y que la tendrían que entregar
Siento que debo encender las intermitentes para que no parezca extraño el estar estacionado sin aviso alguno, pero resulta contraproducente y llamo la atención del oficial…
¿Qué se supone que debo de hacer con el resto de mi vida, si ya no vive más el amor de mi vida?
La casa no era mi casa de cuando era yo chica. La recámara de mi mamá no estaba pintada y era mucho más angosta. Las paredes eran de cemento.