Una vez listos, estos especímenes salían esplendorosos de sus crisálidas, directo a los reflectores donde asombraban a toda la audiencia con el último número de la noche, titulado “Los Seres Fantásticos”.
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
Una vez listos, estos especímenes salían esplendorosos de sus crisálidas, directo a los reflectores donde asombraban a toda la audiencia con el último número de la noche, titulado “Los Seres Fantásticos”.
Raúl agradece por el micrófono al público asistente y la multitud estalla en aplausos y gritos coreados de “¡otra, otra, otra!”. Raúl voltea hacia atrás
Una voz impregnada en el viento susurraba un coro perpetuo: –¡Una madre nunca debería ver a sus hijos morir, una madre nunca debería ver sus hijos morir!
Ya no recuerdo si fue mi idea o fue de Jimena, pero el caso es que un día, entre broma y broma, surgió el plan
Esto que estoy por contar sucedió apenas el domingo pasado cuando fuimos Ignacio y yo a casa de Ale a visitarla. Como siempre, desde que
Desde que empecé a pasar las noches en casa de Agustina esa foto se había apoderado de mí.