Qué suerte tengo de vivir en un lugar tan especial, de poder mirar a los niños y de que se haya manifestado mi sueño de estar en un lugar naturalmente extraordinario.
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
Qué suerte tengo de vivir en un lugar tan especial, de poder mirar a los niños y de que se haya manifestado mi sueño de estar en un lugar naturalmente extraordinario.
Cuando ella por fin bajó los brazos que había tenido hasta entonces en forma de «V» mayúscula de Victoria para cachar y recibir los profusos aplausos de sus admiradores …
Amenazas con pagarnos menos,
Con ir a acusarnos y corrernos
y con más ponzoñosos venenos
que resultan, de veras, que obscenos.
¿Y si esa plasta marrón no era chocolate?
Cada quién a su manera, esperamos en la carpa de extras a ser llamados para cumplir con nuestra ardua, tediosa y repetitiva tarea que pasará a la posteridad con un momentito de película.
«Fuimos tan pero tan alto, tan pero tan lejos que llegamos a una isla de la que no se tenía registro en ningún mapa; a una tierra que ningún satélite había jamás fotografiado; a un suelo que ningún pie humano había pisado.»