Patricia hecha un mar de lágrimas me dijo, “Acompáñame”; y la acompañé, ¿a dónde? a donde ella quisiera ir. Quiso ir al desierto.
Delirios sobre universos oníricos. Construyendo un subconsciente colectivo.
Reto: Cada domingo del 2019 publicaré un sueño.
Patricia hecha un mar de lágrimas me dijo, “Acompáñame”; y la acompañé, ¿a dónde? a donde ella quisiera ir. Quiso ir al desierto.
Ahí estaba Ella otra vez. Después de tanto tiempo se volvía a sentar en aquel sillón verde olivo que detestaba desde siempre. Sentarse en él
» A través de sus ojos yo lo entendí todo, entendí sobre el dolor, sobre el miedo a la muerte, sobre el amor, sobre lo qué es estar vivo, sobre lo poco que entendemos y sabemos.»
«[…]llenos de ese miedo a la altura y a la muerte que se va adquiriendo con los años vividos. Pero yo, apenas una niña, sabía lo que hacía y me sentía segura. […]»
Cuando ella por fin bajó los brazos que había tenido hasta entonces en forma de «V» mayúscula de Victoria para cachar y recibir los profusos aplausos de sus admiradores …
Amenazas con pagarnos menos,
Con ir a acusarnos y corrernos
y con más ponzoñosos venenos
que resultan, de veras, que obscenos.